2021-2022

PROPUESTA PARA LA NUEVA CONSTITUCIÓN

EL CAMBIO DE LA ACTUAL CONSTITUCIÓN ​

El cambio de la actual constitución es una necesidad manifiesta desde las bases de la construcción social. Son las personas quienes decidieron y se alzaron la voz para romper una desigualdad histórica, no buscando una sociedad del conflicto, sino una sociedad que apunte a una construcción equitativa, inclusiva y de arraigo profundo por el respeto a los derechos humanos, la justicia y la libertad del ser y hacer.

La historia de una democracia Republicana fue efectiva en una parte de la construcción de esta, pero los cambios políticos, económicos, jurídicos, sociales, avances tecnológicos, entre otros, nos obligan a mirar desde otra perspectiva el desarrollo de nuestro país. Por ejemplo ¿Será necesario mantener un régimen presidencialista?, a mi parecer concentrar demasiadas atribuciones en un modelo gubernamental como tal, solo produce diferencias o divorcios con el sistema legislativo. Lo anterior ha quedado demostrado a lo largo de los gobiernos pos dictadura, que solo lentificó y obstaculizó los cambios profundos en el sistema. Esto reflejado en un modelo económico sustentado principalmente en una macroeconomía en cifras, estadística, porcentajes, olvidando lo más importante: la persona, el ciudadano, su desarrollo integral garantizado desde su nacimiento. Por ende, se deben reestructurar los poderes del estado bajo una mirada social y de derecho.

Estoy seguro que la nueva Constitución, es una oportunidad única e histórica, para construir una sociedad más justa, equitativa e inclusiva. Bajo el alero de un estado con foco en lo social, que se ocupe del bienestar y las necesidades de todos y todas sin distinción social, raza, etnia, género, sexo o discapacidad.

El gran sustento jurídico de esta debe apuntar a una democracia deliberativa en oposición a la republicana existente. Para ello, es necesario legitimar el diálogo como la gran herramienta de cambio, donde la voz de la ciudadanía se haga escuchar sin distinción alguna. En torno a esto, es fundamental instalar diferentes mecanismos de participación ciudadana.

Lo antes mencionado es el corazón del cambio constitucional, donde las bases sientan la necesidad de aportar, junto consentirse escuchados y apreciados por sus ideas. Es decir, devolver la confianza en la política chilena, no como herramienta que beneficia a unos pocos, sino que transforma positivamente la vida de las personas por igual.

La Nueva Constitución debe apuntar en definitiva a:

·   Una democracia deliberativa, representativa, participativa de base social y como eje los derechos humanos para todos y todas.

· Principios orientadores como la inclusión, equidad, transparencia y diversidad.

·    Búsqueda de una descentralización administrativa regional, que permita la comunicación efectiva, autonomía y liderazgo de gobiernos regionales existentes, dotando de competencias necesarias para ello. Acá es necesario profundizar en la realidad regional donde los recursos que se producen para el país no necesariamente generan ventajas comparativas para sus habitantes, por el contrario, nos muestra las mayores desigualdades sociales, educativas, de salud y acceso (solo por nombrar algunas).

·  Explotar de manera sustentable todos nuestros recursos naturales, con respeto medioambiental. Con lo anterior seguir avanzando en el desarrollo de energía alternativa y sustentable. La energía sustentable (o renovable) es aquella que, a diferencia de la tradicional (de alto costo, contaminante y agotable), se puede obtener de fuentes naturales prácticamente infinitas como el sol, el aire, la lluvia y el agua cuyo movimiento da fuerza a los ríos y oleaje a los mares y océanos (energía solar, eólica, hidroeléctrica, biomasa, biogás, mareomotriz, geotérmica).

DESARROLLO SOCIAL, LA EDUCACIÓN

La educación es el gran tema del cual por mi experiencia laboral y de vida, puedo aportar a la nueva carta fundamental. Desde mi perspectiva, es importante concebir a la educación como un derecho social de ciudadanía en relación con ideas como bien común, solidaridad, fraternidad, e igualdad.  La educación de la niñez tiene relación directa con el ser ciudadano(a) y que el derecho a la educación es un genuino derecho social de las personas, pues, tiene que ver con la formación de esta con mirada al futuro. Es por ello que, desde esta perspectiva, debe ser gratuita y obligatoria, así como ser considerada como un derecho personal y un deber del Estado. Así mismo ha de ser laica y con los valores que quieran proyectarcada uno de los proyectos educativos de los establecimientos, donde libremente postulen madres y padres. Una educación desde una libre elección con establecimientos educacionales gratuitos y particulares con reglas claras y mejoras enla gestión institucional, son oportunidades que comopaís no podemos desperdiciar. No olvidar que son los establecimientos particulares subvencionados que ensu mayoría han contribuido a sostener la educación del país y el crecimiento latente existe por ello. Bajo la ley de inclusión y el desarrollo de fundaciones, aquellas corporaciones sin fines de lucro dentro del sistema están dandoseñales positivas de mejora, pero no es suficiente, no se trata de más recursos para la educación, sino del uso que se les da a ellos. “El colegio Bicentenario Río Loa” es un ejemplo de lo antes mencionado, infraestructura de primer nivel, acceso a tecnología, proyecto educativo sólido, a cero costos, sin copago es posible.

“La educación es el gran motor del desarrollo personal. Es a través de la educación que la hija de un campesino puede convertirse en médico, que el hijo de un minero puede convertirse en jefe de la mina, que un niño de los trabajadores agrícolas puede llegar a ser el presidente de una gran nación.”(Nelson Mandela)

El trabajo con el que como electo constituyente quiero aportar, debe considerar los siguientes derechos fundamentales:

·         Respeto a los Derechos Humanos

·         Derecho de igualdad y de no discriminación.

·         Derecho a la integridad física, psíquica y moral.

·         Derecho a la justicia efectiva y al debido proceso.

·         Derecho a la libertad de conciencia y religión.

·         Derecho a la libertad de expresión.

·         Derecho a la participación.

·         Derecho a vivir en un ambiente adecuado y saludable.

·         Derecho al agua.

·         Derecho a una salud de calidad e igualitaria.

·         Derecho a la seguridad social.

·         Derecho a sueldo digno.

·         Derecho a una educación equitativa, laica y de calidad.

·         Derecho a un trabajo digno.

·         Derecho a sindicalización.

·         Derecho a una jubilación digna.

·         Derecho a una inclusión efectiva de personas con discapacidad en diferentes ámbitos de la vida social.

·         Derechos de protección al consumidor garantizados.

·         Derecho a la protección de la infancia y la vejez.

·         Derecho a la protección de la privacidad.

·         Derecho al acceso a tecnologías e internet libre.

OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

Con lo anterior, el deber de todo ciudadano de proteger, velar y procurar el fortalecimiento de todos los derechos fundamentales, junto con la defensa de los derechos humanos.

Mi agenda constituyente va de la mano de la agenda 2030 para el desarrollo sostenible.

“En el 2015, los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, como hoja de ruta hacia un nuevo paradigma de desarrollo en el que las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y las alianzas toman un rol central. La Agenda 2030 cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que reemplazan los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y guiarán el trabajo de las Naciones Unidas hasta el año 2030. La Agenda 2030 es civilizatoria porque pone a las personas en el centro, tiene un enfoque de derechos y busca un desarrollo sostenible global dentro de los limites planetarios. Es universal ya que busca una alianza renovada donde todos los países participan por igual. Es indivisible ya que integra los tres pilares del desarrollo sostenible – económico, social y medioambiental – presentando así una visión holística del desarrollo. La erradicación de la pobreza y la reducción de desigualdades- prioridades para América Latina y el Caribe-también son temas centrales en esta agenda que busca “no dejar a nadie atrás”. La CEPAL ofrece sus capacidades técnicas interdisciplinarias y sus plataformas regionales intergubernamentales y multiactor al servicio de sus Estados miembros para apoyar al cumplimiento de esta ambiciosa agenda en América Latina y el Caribe.”

QUIERO ESCUCHARTE

He habilitado las siguientes vías para que podamos conversar en torno a tus necesidades y lo que y tú esperas de mi.